Pobreza y Desigualdad

Doble Aguinaldo ¿Bendición o Maldición?

Por Beatriz Muriel H., Ph.D*

En días pasados, el Presidente de Bolivia oficializó el pago del segundo aguinaldo para el año 2018. La medida deviene de la hipótesis de que frente a un entorno de crecimiento económico destacable, los trabajadores deben compartir los mayores ingresos de este desempeño; que se reflejan en los mejores retornos de las empresas.

Esta hipótesis se remonta a algo más de 150 años atrás, donde Marx dividió a los actores económicos en capitalistas, usualmente los que acaparan todas las rentas del negocio, y obreros. En su libro “El Capital” definió la plusvalía (p) como los beneficios del capitalista tras descontar todos los costos de producción: capital constante (c) derivado de los medios de producción e inversión, y capital variable (v) correspondiente al trabajo. De esta manera: p=m – c – v; donde m es el valor de la mercancía. Aún más, Marx determinó la tasa de plusvalía o explotación t=(p/v)´100; es decir que si p=100 y v=100 entonces la tasa de explotación sería del 100%. Bajo esta teoría, si p aumenta (e.g. por el supuesto resultado del crecimiento económico) entonces se deben tomar medidas para que v también aumente; caso contrario la tasa de explotación aumenta. Por este motivo el doble aguinaldo parecería ser una ¡BENDICIÓN! para los obreros.

Desde mi perspectiva, posiblemente coincidente con mucha gente, Marx fue un gran pensador para su época. Sin embargo, la ciencia económica ha avanzado de manera importante en los últimos 150 años y sería muy sesgado pensar que las relaciones obrero-capitalistas son actualmente “à la Marx”. Al respecto se pueden mencionar muchísimos aspectos, desde que estas relaciones no son lineales hasta que p puede ser una función creciente de v, pero en este artículo quiero enfocarme en algunos factores que son relevantes para el tema tratado.

En primer lugar, la división de las relaciones laborales entre obreros y capitalistas es poco aplicable al caso de Bolivia; ya que el mayor porcentaje (46,3%) de la población trabajadora es al mismo tiempo obrera y capitalista, i.e. cuenta propia, cooperativista o patrón trabajador (ver Gráfico 1). Para ellos, su ingreso laboral se confunde con su renta capitalista y no tiene sentido que se auto-paguen aguinaldo. Los trabajadores familiares y aprendices sin remuneración, que componen el 17,8%  de la población ocupada, no reciben ningún salario ya que trabajan usualmente en sus unidades productivas. Esto quiere decir que algo más de 64 de cada 100 trabajadores están totalmente al margen de cualquier normativa relativa al doble aguinaldo.

Bolivia: Trabajadores por Categoría Ocupacional y Tenencia de Aguinaldo, 2017

(Participación porcentual)

Fuente: Elaboración EMINPRO – INESAD en base a datos del Instituto Nacional de Estadística, Encuesta de Hogares 2017.

 

Aún más, un 19,7% de los trabajadores asalariados no reciben aguinaldo -ya sean del sector público o del privado- ya sea porque trabajan a destajo o por contrato fijo, por lo que la aplicación de la medida se reduce a apenas el 16,2% de la población ocupada.

En segundo lugar, es importante saber que todas las variables de la ecuación de Marx (p, m, c y v) son endógenas; es decir, dependen unas de otras así como de otras variables económicas. Este hecho es fundamental porque, por ejemplo, es prácticamente imposible que los capitalistas puedan incrementar m, de tal manera que p aumente manteniendo c y v constantes. Un caso muy sencillo de entender esto es considerar que m es igual a las ventas de chompas (precio por cantidad), por lo que una mayor producción de estas necesariamente implica que se requieren más trabajadores y más capital y, por lo tanto, c y v aumentan. Además, en mercados competitivos p puede incrementar en un corto plazo pero regresa a su valor anterior al aumento de la producción, dadas las fuerzas del sistema económico (los incrementos de las diferentes variables se compensan).

El problema es entonces cuando se quiere aumentar v artificialmente, como el doble aguinaldo, lo que puede resultar ser una ¡MALDICIÓN! Esto ocurre principalmente porque el capital y el trabajo están relacionados; es decir, la mayor cantidad de chompas puede estar asociada a una mayor compra de máquinas de tejer y despidos (o no contrataciones) de trabajadores bajo la amenaza del pago del doble aguinaldo. Una segunda opción del capitalista puede ser internalizar este costo laboral adicional en el mismo salario en futuras contrataciones, de tal manera que este beneficio se diluye con peores condiciones para la población ocupada y mayor desempleo, auto-empleo o precariedad laboral.

Los datos apuntan a que el doble aguinaldo se ha constituido en un privilegio para pocos y en una maldición para muchos. Un ejemplo de ello es que, pese a que la economía sigue creciendo de manera destacable de acuerdo a datos oficiales, en el año 2012, antes de esta medida, más trabajadores recibían doble aguinaldo (18,2%). Claro está cabe hacer análisis de causalidad rigurosos para comprobar esta hipótesis.

*Directora ejecutiva e investigadora Senior de INESAD, bmuriel@inesad.edu.bo. Las opiniones expresadas en los artículos del Blog Desarrollo Sobre la Mesa pertenecen a los autores y no necesariamente reflejan la posición oficial de la Fundación INESAD.

¿Dónde están los bolivianos extremadamente pobres?

landersenPor: Lykke E. Andersen*

Evo nos preguntó hace unos días ¿dónde está la pobreza extrema en Bolivia? (1). En este blog voy a responder a esta pregunta de la forma más precisa que puedo, dado que no existen datos exactos ni actualizados.

El último censo de población y vivienda (2012) es la mejor fuente de datos para responder la pregunta de manera detallada, pero el censo no tiene información sobre ingresos. En vez de ingresos, usamos una serie de indicadores que están relacionados con diferentes dimensiones de pobreza (falta de poder y voz, falta de oportunidades y elección, y falta de recursos). Específicamente, hemos escogido 9 indicadores, cada uno de los cuales indican una limitación importante para un hogar. Estos 9 indicadores están señalados en el Gráfico 1, lo cual muestra que:

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Reflexiones sobre la igualdad de género: logros alcanzados y el camino que queda por recorrer

Por Anna Sophia Doyle*

El Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo y el tema de este año es «Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género». Aunque todavía queda mucho camino por recorrer para lograr esa meta, la realidad para las mujeres en el 2016 es drásticamente distinta a la de nuestras abuelas y bisabuelas. La potenciación política y económica de las mujeres ha sido un de los logros más importantes del último siglo. Millones de mujeres lucharon por su derecho al sufragio a comienzos del siglo y la siguiente generación acudió masivamente a las fábricas para contribuir a los esfuerzos que ayudaron a ganar la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, las mujeres participan activamente en lugares de trabajo, están al mando de naciones y corporaciones multinacionales y se les reconoce por sus grandes contribuciones a las artes, la ciencia, el deporte y prácticamente todos los ámbitos de los logros de la humanidad. Leer Más »

¿A quiénes beneficia la Bonanza Económica?

Por Beatriz Muriel, Ph.D. *

La bonanza económica que ha experimentado Bolivia durante los últimos diez años es ya bien conocida por todos; donde las razones se asientan desde el fuerte incremento de los precios de las materias primas hasta la nueva Ley de Hidrocarburos que permitió más recursos para el país. Sin embargo, en esta coyuntura hubieron muchos ganadores; pero lamentablemente también  perdedores ¿Quiénes son?

Una forma de analizar esto es a través de los trabajadores formales e informales; medidos aquí de acuerdo a su afiliación o no a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

La Tabla 1 presenta las tasas de crecimiento real (es decir, tomando en cuenta el aumento del costo de vida) promedio anual de los ingresos laborales por hora entre 2002 y 2012. En el caso de los trabajadores informales (no afiliados a las AFP), éstas han sido positivas, siendo la más importante el crecimiento de los ingresos en las zonas rurales (7.61%). Esta es, sin duda, una ¡muy buena noticia!; inclusive porque, en general, los retornos laborales de esta mano de obra han sido bajos. Aún, en el año 2012, en promedio, ellos tenían un ingreso por hora bajo (Bs. 3.63) comparado con sus semejantes urbanos (Bs. 10.45). Leer Más »

Dichos y Hechos de la Discriminación

Por Beatriz Muriel, Ph.D. *

Al respecto de los acontecimientos recientes en la zona sur de La Paz, la discriminación ha venido constituyéndose en un tema álgido y candente en varias esferas socioculturales. Sin embargo, como en el caso de la economía, las discusiones se vuelven emocionales y, en muchos casos, caen en el error de categorizar varios otros problemas que necesitan soluciones urgentes -y que no se entienden cabalmente- como “discriminación”.

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Bonanza económica, pobreza, desigualdad e incentivos para la educación

Por Luis Carlos Jemio, Ph.D. *

Bolivia ha disfrutado en los últimos años de una bonanza económica extraordinario, originada fundamentalmente por los altos precios de las materias primas que exporta el país en los mercados mundiales. Esta bonanza ha tenido efectos macroeconómicos positivos importantes sobre el crecimiento del producto, nivel de ingreso per cápita, finanzas públicas, incidencia de la pobreza y desigualdad. Según el Banco Mundial, la incidencia de la pobreza moderada se redujo de 47,8% en 2007 a 29,5% en 2012, mientras que la incidencia de la pobreza extrema cayó de 30,8% en 2007 a 17,0% en 2012. Según la misma fuente por otra parte, el coeficiente de Gini en Bolivia se redujo de 0,554 en 2007 a 0,466 en 2012. Leer Más »

Seguridad Ciudadana: Una Dimensión Necesaria para Evaluar el Desarrollo

Por Beatriz Muriel H.*

La seguridad ciudadana es un derecho social que ha venido adquiriendo cada vez mayor importancia en las agendas socioeconómicas de desarrollo en varios países en desarrollo. Esta preocupación no es ciertamente trivial ya que, por ejemplo, queda poco relevante el apoyo en alimentación, salud, educación y techo a un niño que padece de violencia física en la familia y que, además, decide escapar del hogar por este motivo a pesar de los servicios públicos de los que pueda beneficiarse.

El caso de Bolivia no es ajeno a esta realidad. De acuerdo a la Encuesta de “Percepción de Inseguridad y Evaluación de las Instituciones de Seguridad Ciudadana” realizada por el Ministerio de Gobierno, por ejemplo, alrededor de 4 de cada 10 personas de las ciudades principales (La Paz, Santa Cruz, El Alto y Cochabamba) apunta a la inseguridad ciudadana –y la delincuencia asociada– como el principal problema del país; mientras que el resto señala otros factores socioeconómicos e institucionales (pobreza, desigualdad, corrupción, desempleo, etc.). Leer Más »

Una visión de género de las elecciones en Venezuela

Natasha MoralesPor: Natasha Morales

En los últimos días han sido muchos los artículos que se han escrito para comprender el resultado de las elecciones nacionales del 7 de Octubre en Venezuela. Si uno pone en google “por qué ganó Chávez?” aparecen un sinnúmero de revistas y periódicos nacionales e internacionales con distintas visiones fundamentalmente políticas, económicas y sociales. Sin embargo, existe también factores demográficos que favorecieron la reelección de Chávez, y tiene que ver con los cambios que se dieron en la población en los últimos 10 años que, paralelamente han coincidido con un conjunto de políticas estatales que habrían favorecido esta elección.

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Pobreza y Desigualdad Laboral en las Zonas Urbanas de Bolivia: Más allá de los Usuales Indicadores

B_MurielDurante las últimas décadas, Bolivia ha presentado importantes avances en la disminución de la pobreza medida por necesidades básicas insatisfechas. Por ejemplo, durante 1992-2008, la tasa de cobertura neta de primaria aumentó de 83.8% a 101.1%, y la tasa de mortalidad infantil por mil nacidos vivos cayó de 75 a 50. Sin embargo, los datos son menos alentadores cuando se evalúa la pobreza por ingresos, principalmente en las zonas urbanas donde se produjo un total estancamiento. Durante 1996-2008, por ejemplo, la incidencia de pobreza moderada se mantuvo en alrededor del 51% y la desigualdad del ingreso laboral continuó en niveles altos, 0.51 (medida por el coeficiente de Gini). Adicionalmente, las remuneraciones en términos reales solamente aumentaron para el sector formal (como en el sector público), dejando a los trabajadores informales en las mismas precarias condiciones (información obtenida de INE, UDAPE, y cálculos propios de las encuestas de hogares).

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¿Cuán desiguales son las contribuciones tributarias a nivel municipal?

B_Muriel

El proceso de descentralización en Bolivia comenzó en 1994 con la promulgación de la Ley de Participación Popular, bajo una perspectiva de inclusión social, política y económica para todos los bolivianos, principalmente para los que viven en las zonas más marginalizadas. Esta visión de desarrollo, sin embargo, tuvo varias limitaciones en la aplicación de políticas adecuadas de descentralización fiscal que efectivamente promuevan los equilibrios fiscales, la eficiencia y la equidad. En este artículo me enfoco a analizar esta observación simplemente en un resultado fiscal del universo de temas que hacen a la hacienda pública: Los desequilibrios horizontales generados por las disparidades en las contribuciones tributarias a nivel municipal.La Tabla a seguir presenta varios estadísticos de las contribuciones tributarias municipales a nivelper cápitapara los años 2000, 2004 y 2008; considerando la agregación de los impuestos a la Propiedad de Bienes Inmuebles, a la Propiedad de Vehículos Automotores, a la Transferencia de Inmuebles, a la Transferencia de Vehículos Automotores y otros menores.

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