Desarrollo Sobre la Mesa
https://inesad.edu.bo/dslm/2017/09/innovacion-producto-y-productividad-en-bolivia/

Innovación, producto y productividad en Bolivia


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Por: Carlos Gustavo Machicado*

El paper de Stokey (1995) [1] comienza con las siguientes frases: “El desarrollo de nuevos productos y procesos es claramente el principal factor detrás del crecimiento económico en las economías desarrolladas. Aunque las estimativas de la tasa de avance tecnológico están lejos de ser precisas, no cabe duda que su contribución es substancial. Por tanto, para entender una fuente importante de crecimiento económico, debemos entender cómo se determina el nivel agregado de la actividad innovativa.” En pocas palabras lo que nos dice esta prestigiosa economista es que la innovación tanto de productos como procesos es fundamental para entender el crecimiento económico. A continuación se analiza algunos indicadores para ver en qué estado está la innovación en Bolivia.



Si bien no existe un indicador de avance o desarrollo tecnológico para Bolivia, el índice de Competitividad Global (ICG) elaborado por el Foro Económico Mundial tiene entre uno de sus pilares (pilar 12) a la innovación. Este pilar está conformado por 7 indicadores que tienen que ver con la capacidad de innovar, la calidad de las instituciones de investigación científica, el gasto de las empresas en Investigación y Desarrollo (I&D), entre otros. Según el último reporte (edición 2016-2017), Bolivia ocupa el puesto 121 entre 138 países. A nivel sudamericano Chile es el país mejor ubicado (puesto 33) y Venezuela el peor ubicado (puesto 130).

El siguiente gráfico muestra la evolución del ICG para Bolivia, en cuanto a la posición que ha ocupado en el ranking mundial de competitividad. Se puede ver que actualmente se encuentra en su peor ubicación, mientras que el 2013-2014 estuvo en su mejor ubicación que fue el puesto 98.

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Pero como lo que nos interesa es ver el nivel de innovación en Bolivia, el siguiente gráfico muestra el valor del ICG, el valor del índice de innovación incluido dentro del ICG y la tasa de crecimiento del PIB real. Se ve claramente que hay una correlación positiva entre la innovación y el crecimiento. A medida que la tasa de crecimiento ha ido aumentando, la innovación también ha mejorado. El año 2013 la economía boliviana alcanzó una tasa de crecimiento de 6.8% y los años 2013 y 2014 el índice de innovación alcanzó el valor de 3.15, que fue el máximo valor alcanzado por el país.

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La teoría neoclásica de crecimiento sostiene que el crecimiento de largo plazo se explica por el crecimiento de la productividad total de factores (PTF), la cual en estricto rigor debería estar explicada por el avance tecnológico o la innovación. El siguiente gráfico muestra la relación existente entre el valor del índice de innovación y la PTF en Bolivia, calculada a partir de un método de inventarios perpetuos. Se puede ver que efectivamente hay una relación positiva entre innovación y productividad. Entre 2009 y 2014 se observa una mejora en la innovación y también se observa una mejora en productividad.

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Sin embargo, este impulso de la innovación no ha sido suficiente para aumentar la PTF en la medida que se hubiera esperado. De acuerdo a los valores del índice de innovación, éste aumento en 46% entre 2008 y 2014, mientras que la PTF solamente creció en 9.4%. Seguramente detrás de la PTF existen otras variables además del cambio tecnológico y esta puede ser una explicación detrás de este magro resultado. Pero, si observamos la posición de Bolivia el 2016 en un contexto general de países de acuerdo a su PIB per cápita ajustado por PPP, encontramos que al parecer de nada sirvió este impulso en innovación, seguimos siendo uno de los peores países en el mundo en cuanto a innovación.

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Según el gráfico aparentemente hay una relación positiva entre innovación y PIB per cápita, lo que podría de alguna manera justificar el bajo nivel de innovación de nuestro país, pero volviendo a ver algunos indicadores que conforman el índice de innovación del ICG, vemos por ejemplo que, en gasto de las empresas en I&D Bolivia ocupa el puesto 134 y en colaboración en I&D entre universidades e industrias ocupa el puesto 136. Realmente queda mucho por hacer en materia de innovación en nuestro país, comenzando desde medir la innovación de las empresas, para saber si realmente están innovando como dicen.

*Investigador Senior de INESAD, cmachicado@inesad.edu.bo. Las opiniones expresadas en los artículos del Blog Desarrollo Sobre la Mesa pertenecen a los autores y no necesariamente reflejan la posición oficial de la Fundación INESAD.

[1] Stokey, Nancy, L. (1995) “R&D and Economic Growth,” The Review of Economic Studies, Vol. 62, No. 3, pp. 469-489.