Desarrollo Sobre la Mesa
https://inesad.edu.bo/dslm/2026/07/reservas-en-caida-subsidio-oculto-y-tarifas-electricas-la-factura-que-bolivia-empieza-a-nivelar-ds-5647/

Reservas en caída, subsidio oculto y tarifas eléctricas: la factura que Bolivia empieza a nivelar- DS 5647



Por: Javier Aliaga Lordemann*


El debate sobre tarifas eléctricas en Bolivia no empezó con el DS 5647, pero este decreto lo volvió inevitable. La norma no anuncia una subida automática de la luz ni elimina formalmente el precio subsidiado del gas para generación. Lo que hace es abrir una vía de nivelación: permite que mayores costos del sistema se reconozcan con más rapidez, hasta un límite mensual de 5% en la variación promedio real de las tarifas de distribución para consumidores regulados. Además, permite activar factores de estabilización cuando cambian el precio del gas natural para generación, la inflación o el tipo de cambio oficial.

El documento WP04/2026 de INESAD muestra que el subsidio implícito al gas usado para generar electricidad no es un detalle contable: es una pieza que mantiene artificialmente baja la tarifa eléctrica y, por extensión, una parte de los costos de producción de la economía. La electricidad parece barata porque las termoeléctricas reciben gas cerca de 1,30 US$/KPC, por debajo de referencias económicas más realistas. Cuando ese precio se corrige, el impacto no termina en la factura: se transmite a inflación, consumo de los hogares, PIB y competitividad de sectores como manufactura, minería, transporte y comercio. El sinceramiento tiene costos reales y que debe hacerse rápido, con protección focalizada y medidas que reduzcan el costo estructural del sistema. Por eso el DS 5647 debe leerse menos como un simple decreto tarifario y más como una primera herramienta de administración de una transición que ya estaba pendiente.

 El decreto como nivelación: no cambia el precio, pero permite trasladar costos

El subsidio está aguas arriba: en el gas barato que recibe la generación termoeléctrica. El decreto opera aguas abajo: en la tarifa que pagan los consumidores regulados. Por eso, jurídicamente, el DS 5647 no elimina el subsidio en la fuente. Pero económicamente puede convertirse en la tubería que permite empezar a cobrar gradualmente una parte de ese costo oculto. Si el precio del gas, el costo de generación, el IPC o el tipo de cambio presionan al sistema, el regulador puede reconocer esos cambios mensualmente dentro del techo permitido. Esto cambia la política del ajuste. Un aumento tarifario de 31%, como el que aparece en el escenario de transición regulatoria del WP04, ya no necesita aplicarse de una sola vez. Puede acumularse en alrededor de seis meses con una senda compuesta de 5% mensual. Esa gradualidad reduce el golpe inmediato, pero no elimina el costo económico: lo distribuye en el tiempo y lo introduce en las expectativas de hogares y empresas.

 

Tabla 1. Escenarios de nivelación tarifaria, costo de generación y riesgo de importación de gas













































Escenario Gas US$/KPC Costo generación Tarifa regulada Lectura económica
Base subsidiada 1,30 33,6 US$/MWh 130,3 US$/MWh Punto de partida: tarifa contenida por gas administrado.
Transición regulatoria 3,25 61,9 US$/MWh +30,8% a +31,9% Primer umbral de nivelación; no elimina todo el subsidio, pero revela una parte importante.
Retiro total 6,60 n.d. +55,5% Sinceramiento mayor; se estima IPC +5,4%, consumo -6,1% y PIB -1,8%.
Importación baja 6,00 101,8 US$/MWh +76,4% Riesgo si falta gas doméstico y se importa o sustituye combustible para generar.
Importación alta 15,00 232,4 US$/MWh +219,7% Escenario de estrés: crisis de costos, tarifa y divisas.

Fuente: Elaboración propia con base en el modelo 2STAGE-E.

 

El primer escenario solo muestra la foto actual: un sistema que parece barato porque no reconoce plenamente el costo del gas. El segundo es el más conectado con el decreto: una transición parcial hacia 3,25 US$/KPC que sube el costo de generación de 33,6 a 61,9 US$/MWh y empuja la tarifa alrededor de 31%. El retiro total muestra el costo macro de sincerar contra una referencia moderada de 6,60 US$/KPC. Los escenarios de importación no son predicciones; son alertas de planificación: muestran qué pasaría si la restricción de reservas obliga a pagar un costo de reposición mucho más alto.

Tipo de cambio flexible: el canal que puede amplificar todo

Con un tipo de cambio oficial más flexible - que es más una flotación administrada por oligopolio bancario - la tarifa eléctrica deja de depender solo del gas. Si una parte de los costos se expresa o se calcula en dólares -generación, combustibles, equipos, repuestos, inversión o deuda-, la tarifa en bolivianos puede subir por dos vías: por el mayor costo real de generación y por la depreciación cambiaria. Por eso el decreto es más potente de lo que parece: incorpora el tipo de cambio oficial como causal para activar factores de estabilización.

Tabla 2. Efecto del tipo de cambio sobre el ajuste tarifario acumulado



























Shock base Con dólar +10% Con dólar +20% Lectura
+31% transición +45% aprox. +57% a +58% aprox. El ajuste deja de ser solo eléctrico y se vuelve macro-tarifario.
+55,5% retiro total +71% aprox. +87% aprox. La depreciación acerca el impacto a un shock social mayor.
+76,4% importación baja +94% aprox. +112% aprox. Con importación, tarifa y divisas se tensionan al mismo tiempo.

Fuente: Elaboración propia con base en el modelo 2STAGE-E.

 

La Tabla 2 no busca pronosticar el tipo de cambio. Muestra una identidad económica: si la tarifa medida en dólares sube por generación y, además, el dólar oficial sube, el aumento en bolivianos se multiplica. Una nivelación de 31% puede sentirse como un ajuste cercano a 58% si coincide con una depreciación de 20%. Ese es el riesgo de hacer la transición en un contexto de escasez de divisas.

 Reservas en caída e importación: por qué los escenarios no quedan flotando

La caída de reservas de gas profundiza la discusión; mientras existía gas doméstico barato, el sistema podía sostener la ilusión de una electricidad barata. Pero si las reservas/producción caen, Bolivia podría importar gas natural desde fines del 2028, o sustituirlo por combustibles más caros para sostener la generación térmica, el precio relevante ya no es el administrado: es el costo de reposición. En ese momento, el subsidio deja de ser solo una transferencia oculta y se vuelve una presión sobre divisas, cuentas fiscales y tarifa. Por eso los escenarios de importación WP04 deben leerse como una advertencia. Si la reforma se posterga hasta que falte gas, el país enfrentará una elección mucho peor: subir tarifas más fuertes, aumentar subsidios con menos espacio fiscal, importar energía o combustibles con reservas escasas, o aceptar racionamientos y pérdida de competitividad. La transición tarifaria, exige una transición energética, si se hace bien, debería comprar tiempo para reducir dependencia térmica mediante más hidroeléctricas, eficiencia energética, generación distribuida, reducción de pérdidas, más renovables, almacenamiento, y mejor asignación de costos de red.

 La conclusión incómoda

El DS 5647 no elimina abiertamente el subsidio al gas para generación eléctrica, pero puede ser la arquitectura regulatoria para empezar a nivelarlo. Si se usa solo para subir tarifas, el resultado puede ser más inflación, menor ingreso real y presión sobre manufactura, minería, transporte y comercio. Si se usa como primera etapa de una reforma integral, puede ordenar una transición inevitable: sincerar costos, proteger hogares vulnerables, dar tratamiento temporal a sectores electrointensivos y acelerar inversiones que reduzcan la exposición al gas y al dólar.

Sin reservas Bolivia debe importar gas para sostener su generación térmica, el problema deja de ser un ajuste tarifario y pasa a ser un riesgo estructural. Con el DS 5647, una subida de 5% mensual puede acumular cerca de 34% en seis meses, muy similar al escenario que proponemos de transición regulatoria directa que eleva la tarifa en 31,9% al subir el gas de 1,30 a 3,25 US$/KPC. Pero el riesgo mayor aparece con importación: si importamos con un gas a 6 US$/KPC la tarifa regulada podría subir 76,4%, con gas a 15 US$/KPC hasta 219,7%, y con gas a 20 US$/KPC hasta 298,7%. En ese contexto, Bolivia competiría con la chancha inclinadas por gas con referencias regionales e internacionales.

----------------------------------------------------------------

* Investigador Senior asociado  de INESAD, jaliaga@inesad.edu.bo

Los puntos de vista expresados en el blog son de responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan la posición de sus instituciones o de INESAD.