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Política Fiscal Anticíclica para Prevenir Crisis
By Luis
Carlos Jemio*,
La Paz, 26 November 2007.
Uno de los
factores que ha permitido mantener la estabilidad macroeconómica
durante los años 90, ha sido el mantener niveles de déficit
fiscal relativamente bajo control.
Sin embargo, a partir de 1999, el balance fiscal ha sido
afectado por factores cíclicos exógenos al manejo de la política
fiscal, que han contribuido a incrementar significativamente el
déficit fiscal, o a revertirlo y generar un superávit como el
observado en 2006. Por supuesto han existido otros factores,
como la reforma de pensiones o el congelamiento de los precios
internos de los carburantes, que han contribuido a aumentar el
déficit, pero éstos son claramente atribuibles al manejo fiscal.
Los factores cíclicos más importantes que han incidido sobre el
déficit han sido dos:
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1.
La
desaceleración de la actividad económica ocurrida a partir de
1999, la que ha incidido sobre una significativamente menor
recaudación de impuestos.
La recaudación impositiva es muy elástica a las variaciones de
la actividad económica, y por lo tanto un mayor o menor
crecimiento del PIB incide más que proporcionalmente sobre la
recaudación de impuestos.
2. El gran
incremento observado en el precio internacional del petróleo, lo
que se ha traducido en mayores precios para el gas exportado,
incidiendo en un aumento en las recaudaciones por concepto de
regalías e IDH.
Obviamente la creación del IDH en 2005 es atribuible a
decisiones de política y no a factores cíclicos, pero parte del
incremento de estos ingresos ocurrido en 2006 con relación a
2005, se debieron al efecto de precios más altos.
Figura 1:
Balance Fiscal del SPNF: Observado y Estructural (porcentaje del
PIB)

Existen metodologías que permiten calcular y separar los efectos
de estos factores cíclicos sobre el balance fiscal, y obtener un
balance que es atribuible exclusivamente al manejo de la
política fiscal. Este es el caso del Balance Estructural (BE),
que en forma muy simple vendría a ser el balance que hubiera
existido si el nivel de actividad económica se hubiera situado
en su trayectoria de tendencia de largo plazo, y si el precio
del gas natural, para el caso específico de Bolivia, hubiera
sido igual al precio de largo plazo de esta materia prima en los
mercados internacionales, abstrayendo los factores cíclicos que
inciden sobre las finanzas públicas.
Al aplicar la
metodología del Balance Estructural a las cuentas fiscales del
SPNF boliviano para el período 1990-2006, observamos que no
existió una diferencia significativa entre el balance observado
y el estructural entre 1990 y 1997
(1).
Esto se debió a que durante este período, tanto el crecimiento
del PIB como el precio internacional de los hidrocarburos se
mantuvieron en sus niveles de tendencia de largo plazo.
Sin embargo,
a partir de 1998 se observa una deviación significativa entre
estos dos indicadores. En 1998 se tuvo un déficit de 4,6% del
PIB, de los cuales 0,9% pueden ser atribuibles a factores
cíclicos (ver Cuadro 1).
La caída del precio de los hidrocarburos observada en ese año
explica prácticamente todo este efecto cíclico. A partir de 1999
la desaceleración del crecimiento del PIB se constituye en el
factor cíclico que más contribuyó a incrementar el déficit
fiscal del SPNF, incrementándose este efecto a medida que el PIB
observado se separaba cada vez más del PIB de tendencia, debido
a las bajas tasas de crecimiento. En 2005 el efecto del menor
crecimiento económico sobre el déficit llegó a ser de 2,9% del
PIB.
Con excepción
del año 2000, cuando se tuvo un repunte en el precio del
petróleo, entre 1999 y 2002 el ciclo bajo del precio del
petróleo contribuyó a incrementar el déficit del SPNF, aunque en
menor medida que el efecto cíclico del PIB.
Cuadro 1:
Balance Estructural del SPNF (porcentaje del PIB)

A partir de
2004 se inicia el repunte del precio internacional del petróleo,
por lo que se empieza a observar un efecto crecientemente
positivo de esta tendencia sobre las finanzas del SPNF, que en
2006 llega a ser de 4,6% del PIB.
Este efecto contribuyó en forma fundamental a reducir el déficit
fiscal en una primera instancia y a transformarlo en el
superávit de 2006. En 2006, la recuperación en la tasa de
crecimiento económico también contribuyó a reducir la incidencia
negativa que el menor ritmo de actividad económica estaba
teniendo sobre el balance fiscal.
Existen usos
prácticos del concepto del Balance Estructural.
Este por ejemplo, es crecientemente utilizado para fijar una
regla de disciplina fiscal, que permita mantener los equilibrios
fiscales y garantizar la sostenibilidad de las finanzas del
sector público. La meta del Balance Estructural aparece como la
mejor alternativa de regla fiscal, ya que otorga a la política
fiscal un papel anti-cíclico, buscando que la economía tenga un
crecimiento estable a través del tiempo y reduciendo el efecto
negativo que tienen los ciclos económicos, donde existen
períodos de altas tasas de crecimiento, seguidos por caídas en
el producto.
Son varios
los países que aplican esta metodología
(2) y consiste en elaborar el Presupuesto del Sector
Público, de forma tal que el nivel del gasto crezca en función
del crecimiento de tendencia del PIB, o en función del precio de
largo plazo de alguna materia prima, cuya actividad contribuya
en forma significativa a los ingresos del sector público, como
es el caso del gas natural en la economía boliviana.
De esta forma, el gasto público actúa como estabilizador
automático, evitando que el gasto se sobre-expanda en periodos
de crecimiento alto o de precios altos del gas natural, y que se
contraiga en períodos bajos del ciclo del producto o de precios
bajos del gas.
La aplicación
de esta metodología presupuestaria permite generar superávits
fiscales en períodos de auge económico o de precios altos,
pudiendo estos excedentes ser utilizados de dos maneras: i) para
reducir la deuda pública, que a su vez disminuirá el pago de
intereses, generando una mayor margen fiscal, y/o ii) para crear
fondos de estabilización, los cuales pueden ser utilizados
posteriormente para financiar un mayor déficit en períodos bajos
del ciclo económico, o de precios bajos.
Artículos relacionados:
-
Inflación
y Política Macroeconómica
- Metas
de Inflación en Bolivia
(*) Researcher, Institute for Advanced
Development Studies, La Paz, Bolivia. The author happily
receives comments at the following e-mail:
lcjemio@grupointegral.bo.
(1) Jemio, L.C. (2004) “Bolivia: Del
Ajuste Fiscal a las Políticas Contracíclicas. La Agenda Fiscal
Necesaria”, en Sostenibilidad Fiscal en la Región Andina,
Corporación Andina de Fomento, Caracas, Julio 2004.
(2) Para el caso de Chile, ver: Marcel
M., M. Tokman, R. Valdés & P. Benavides (2001) “Balance
Estructural del Gobierno Central, Metodología y Estimaciones
para Chile: 1987-2000.” Estudios de Finanzas Públicas, Gobierno
de Chile, Ministerio de Hacienda, Dirección de Presupuestos.
Ó
Institute for Advanced Development Studies 2007.
The opinions expressed in this newsletter are those of the
author and do not necessarily coincide with those of the Institute.
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