Desarrollo Sobre la Mesa
https://inesad.edu.bo/dslm/2012/10/exportaciones-y-generacion-de-empleo/

Exportaciones y Generación de Empleo




Por Beatriz Muriel

Las exportaciones bolivianas han tenido un buen desempeño durante la última década; cuyo valor inclusive se ha acelerado en los últimos años, resultado del fuerte incremento de los precios de varios commodities. En este contexto, las ventas de minerales destacan, producto del extraordinario incremento de la demanda mundial, principalmente de China e India,  así como las exportaciones de gas natural a Brasil y, en menor medida, a Argentina.


No obstante, la eterna crítica de la concentración de las exportaciones en unos cuantos productos persiste por dos motivos principales: la vulnerabilidad macroeconómica frente a la variabilidad de los precios de estas mercancías; y el relativo bajo valor agregado que generan las ventas de materias primas, principalmente los minerales que son exportados con pocas transformaciones productivas.


Las estructura de las exportaciones bolivianas, empero, debería ser sujeto de una tercera preocupación que deviene de sus efectos sobre el mercado de trabajo. En particular, un mejor aprovechamiento de los mercados mundiales a partir de las ventajas comparativas del país -que recaen, entre otros, en la abundancia relativa de mano de obra- podría llevar a patrones de desarrollo basados en menor desigualdad y fuentes laborales de mayor calidad. En este contexto cabe preguntarse ¿Cuán importantes fueron las exportaciones para la generación de empleos?


La respuesta puede ser evaluada estimando los empleos directos e indirectos derivados de las ventas externas. El empleo directo procedente de las exportaciones de, por ejemplo, camisas puede deducirse conociendo la cantidad de empleo que se requiere para producir una unidad de camisa y multiplicarla después por el volumen correspondiente de exportaciones de camisas. El empleo indirecto, generado a partir del consumo intermedio nacional utilizado para la producción y posterior exportación de camisas, es estimado calculando el empleo (directo e indirecto) usado por ese consumo intermedio.


Los resultados de las estimaciones son apreciados en el Gráfico. El primer aspecto notable es que son los bienes no tradicionales (manufacturas, productos agropecuarios, etc.) los que en mayor medida generan empleos. En el año 2010, por ejemplo, 554.8 mil fuentes laborales fueron creadas por la producción y posterior exportación de estos productos, mientras que 70.3 mil se derivaron de las ventas de minerales y 32.2 mil de los hidrocarburos. El segundo aspecto notable es que los empleos crecieron; empero, no acompañaron la evolución de las exportaciones. Los primeros incrementaron a una tasa promedio anual del 4.1 por ciento durante 1999-2010, mientras que las ventas externas (expresadas en valores reales) aumentaron a una tasa del 7.3 por ciento.





El tercer aspecto notable es que, en términos relativos, el empleo generado por las exportaciones no se modificó de manera importante, ya que representó el 16.4 por ciento de la población ocupada total de Bolivia en el año 2001, alcanzando un porcentaje parecido en 2009, 16.5 por ciento.


Los resultados muestran que la economía boliviana no estaría aprovechando adecuadamente los mercados internacionales para la generación de más fuentes de trabajo; haciéndose necesario pensar seriamente en cuáles han sido las restricciones del crecimiento de los sectores transables intensivos en mano de obra, a fin de usufructuar de mejor manera las ventajas comparativas del país.






* La autora es Investigadora Senior de INESAD.