Estimados lectores; este es el último artículo de una serie realizada en torno a la problemática del mercado laboral, por lo cual – como coordinadora del proyecto en Bolivia – me gustaría agradecerles por el tiempo dedicado a la lectura así como los comentarios que muchos de ustedes nos hicieron.
Este último análisis se focaliza sobre la desigualdad de los ingresos laborales. En general, es conocido por todos los bolivianos que el país se encuentra en uno de los niveles de inequidad más altos de America Latina. De acuerdo a la información de UDAPE (Unidad de Análisis de Políticas Económicas y Sociales) el índice de Gini (1) a nivel nacional oscila entre un máximo de 0,62 estimado para el año 2000 y un mínimo de 0,56 en 2007. En el área rural la brecha es aún más marcada ya que alcanza un valor de 0,69 en 2000, cayendo a 0,64 en 2007.
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| Fuente: UDAPE a partir de información de las Encuestas de Hogares |
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¿Cuáles son los factores que explican tales diferencias?
Inicialmente es importante señalar que se presentan problemas en la medición de la información por varios motivos, siendo los más importantes:
i) La información recaba para el sector agropecuario (que agrupa el mayor porcentaje de la población trabajadora rural) se encuentra subestimada. El análisis de los investigadores del proyecto, Andersen y Valencia, muestran que las encuestas de hogares se realizan usualmente en los meses de baja actividad agrícola (época de lluvias); siendo la encuesta para 2003-2004 prácticamente la única apropiada para el análisis de desigualdad, ya que es representativa para todo un año. En este contexto, las estimaciones de los ingresos por hora de las ramas no-agropecuarias llegan a ser 2 a 3 veces mayores que los no-agropecuarios para 2003-2004; sin embargo, para los restantes años esta brecha alcanza a ser 5 a 8 veces.
ii) La información parece estar subestimada, principalmente para la población informal (por legalidad). De acuerdo a una encuesta realizada a 600 microempresas, más del 50% de los declarantes (una buena proporción cuenta-propias y empresas familiares) señalan que en general los propietarios (como ellos) tienden a subestimar los ingresos brutos.
iii) La información no refleja cabalmente las diferencias en los costos de vida. En las regiones, ciudades e inclusive zonas de una misma ciudad, se observan tanto poblaciones con mayores niveles de ingresos laborales como precios más altos de los diversos productos; por lo que una buena estimación de la desigualdad debería considerar de manera más exacta las disparidades en términos de poder de compra.
Con relación a la última observación, la estimación del coeficiente de Gini por diferencias en consumo, calculado por Andersen para 2001, 2002 y 2005, asciende a 0.44 a nivel nacional, siendo menor que en el caso de las inequidades medidas por ingresos.
Las deficiencias en la información, sin embargo, no significa que el problema de desigualdad no sea importante en Bolivia, simplemente sugiere que es menos alarmante a lo usualmente comentado en varios artículos y documentos. Factores adicionales relevantes – recabados de varios estudios – muestran que las disparidades en los ingresos laborales también se explican por los siguientes aspectos:
i) Diferencias en años de educación entre trabajadores,
ii) Problemas de segregación ocupacional por género, donde las mujeres trabajan en actividades «femeninas» de menor remuneración, y de discriminación contra la población femenina asociada a los mayores costos laborales derivados del embarazo,
iii) Disparidades en la calidad educacional, que explican buena parte de las brechas salariales entre la población indígena versus no-indígena en desmedro de la primera, y
iv) Problemas de segmentación laboral, donde una buena parte de la población trabajadora (usualmente no calificada y pobre) se encuentra en actividades de baja remuneración, como agropecuaria y comercio; estando limitados, por sus habilidades, al acceso de empleos de mayor remuneración como, por ejemplo, en los sectores de educación y financiero y ramas más productivas.
En resumen, las diferencias salariales muestran problemas en el mercado laboral que deben ser estudiados con mayor profundidad a fin de dar las recetas adecuadas hacia una mayor equidad monetaria en la sociedad boliviana.
Este artículo fue elaborado en cooperación con Maestrías para el Desarrollo (MpD) y IDRC.
(*) Profesora, Maestrias para el Desarrollo, Universidad Católica Boliviana. La autora agradece cualquier comentario sobre el artículo a: bmuriel@mpd.ucb.edu.bo.
(1) El índice Gini es un coeficiente que va de 0, perfecta igualdad en ingresos, aumenta a medida que la desigualdad es mayor hasta llegar a 1, que refleja una total desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno)
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