El boom de materias primas que ha experimentado en los últimos años la economía boliviana, ha representado un incremento significativo en los ingresos del gobierno. El país se ha visto en estos años, por primera vez, con la posibilidad de contar con los recursos necesarios para realizar un avance significativo hacia la consecución de las Metas del Milenio.
Entre 2004 y 2009 el gasto público ligado a las Metas del Milenio, corriente y de capital, se ha incrementado de Bs. 8.400 millones (12% del PIB) en 2004 a Bs. 17.400 millones (14% del PIB) en 2009. Este último monto incluye los programas de transferencia de efectivo del gobierno que equivalen a 2% del PIB: Renta Dignidad (1,5% del PIB), Bono Juancito Pinto (0.3% del PIB) y Bono Juana Azurduy (0,2% del PIB). Durante estos años, el gasto público social se ha incremento a una tasa de 7% por año en términos reales.
Cuadro 1: Gasto Social Pro Pobre (% del PIB)
Fuente: UDAPE y FMI.
Si bien el mayor gasto público social ha mejorado considerablemente las perspectivas del país de lograr las Metas del Milenio, es posible que algunas de ellas no puedan lograrse.
Situación de las Metas
Bolivia está en línea en el logro de la Meta referida a la erradicación de la extrema pobreza y el hambre. La incidencia de la extrema pobreza se ha reducido de 38,2% en 2005 a 31,8% en 2009, como resultado de los mayores ingresos que recibió el país en los últimos años y de las políticas de transferencias aplicadas por el gobierno. La meta es reducir la extrema pobreza a 24,1% para el año 2015, para lo cual será necesario mantener altas tasas de crecimiento económico.
La Meta de alcanzar una educación primaria universal, puede representar mayores problemas para el país. La tasa neta de inscripción escolar prácticamente se ha estancado en 94% durante la década de los 2000. La meta es alcanzar un 100% de inscripción de la población en edad escolar primaria para el 2015, pero se proyecta que esta tasa solo llegaría a 95,4% para ese año.
Con referencia a las Metas referidas a la salud de la población, Bolivia está en condiciones de alcanzar las meta fijadas de reducir la mortalidad infantil a 30 por 1000 niños nacidos vivos para el 2015, reducir la mortalidad materna a 104 por cada 100 mil alumbramientos vivos, aumentar la proporción de nacimientos asistidos por personal calificado a un 70%, y reducir la incidencia de la malaria a 2 por cada 1.000 habitantes. Sin embargo, el país podría enfrentar problemas en alcanzar las metas de alcanzar una inmunización contra el sarampión de 95% de los niños menores a 12 meses, y aumentar la incidencia de los casos de tuberculosis sanados a 95% de los casos diagnosticados.
Finalmente, en lo referido a las metas relacionadas a servicios de agua potable y saneamiento básico, Bolivia se encuentra en línea para lograr los objetivos del Milenio en ambos objetivos.
Los retos hacia adelante
Si bien la coyuntura externa favorable ha permitido contar con mayores recursos para encaminar el país hacia el logro de las Metas del Milenio, va a ser necesario mejorar en forma significativa la eficiencia en la asignación de los recursos a través del gasto y la inversión pública. El mayor nivel de gasto público social ejecutado en los últimos años, vinculados a la consecución de las Metas del Milenio, no ha tenido el efecto esperado en términos de avances en la consecución de algunas metas claves. Es necesario mejorar la eficiencia en la ejecución del gasto público, para lo cual será fundamental fortalecer la institucionalidad y capacidad de gestión de los municipios y prefecturas que ejecutan la mayor parte del gasto público, más aún en la coyuntura actual en la que el país está profundizando las autonomías.
Además, la consecución de las metas del Milenio va a requerir también una mayor disponibilidad, no solo de recursos financieros, sino también de disponibilidad de infraestructura física (hospitales, centros de atención médica, escuelas, etc.), de recursos humanos calificados (médicos, profesores, ingenieros, etc.) y otros insumos (medicinas, tecnología, etc.). Es decir, a pesar que el gobierno ha distribuido bonos a la población para que ésta pueda tener acceso a algunos servicios básicos, puede ser que esto no se materialice por las restricciones existentes en la oferta de estos servicios.
(*) Investigador, Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo. El autor agradecería comentarios a: lcjemio@grupointegral.bo .
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