A principios del Siglo XX el Presidente de Costa Rica José Figueres Ferrer dijo una frase célebre para explicar la importancia del café en la economía de ese país: «¡El mejor Ministro de Hacienda es una buena cosecha de café!». Si bien el café no es relevante para la economía boliviana ni para las finanzas públicas, si lo es la producción y exportaciones de gas natural, de las cuales la economía boliviana y las finanzas públicas se han vuelto crecientemente dependientes. El comportamiento del precio internacional del petróleo, que determina a su vez el precio del gas natural que recibe el país, tiene una incidencia decisiva sobre el balance fiscal del sector público (ver Gráfico 1).
| Gráfico 1: Precio del Petróleo y Balance Fiscal |
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El balance del sector público no financiero (SPNF) ha presentado a partir de 2006 un superávit continuo, el cual contrasta con la situación de déficit crónica que presentaba el balance fiscal en los años anteriores. En este cambio, las exportaciones de gas natural han jugado un papel fundamental a través de tres efectos.
En primer lugar, están los volúmenes de gas natural producidos y exportados, los cuales alcanzaron sus niveles de máxima capacidad instalada a partir de 2004. Estos niveles de producción y exportación fueron posibles gracias a las inversiones realizadas por las compañías petroleras internacionales, como resultado de las reformas estructurales ejecutadas durante los años 90, el contrato de venta de gas a Brasil y la construcción del gasoducto de exportación a ese país.
En segundo lugar está el mayor precio del gas natural pagado por Brasil y Argentina, el cual está determinado por el precio internacional del petróleo, de tal forma que el incremento observado en el precio del crudo en los últimos años, tiene un precio directo sobre el precio del gas recibido por el país. Entre 2003 y 2008, el precio del petróleo subió en 220%.
Finalmente, pero no por eso menos importante, está la creación del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) a partir de la aprobación de la Ley de Hidrocarburos en 2005, que incrementó las recaudaciones por parte del Estado, aumentando los impuestos a la producción en 32%. Si bien esta medida tuvo el efecto de incrementar las recaudaciones fiscales en el corto plazo, ha tenido un efecto negativo sobre los flujos de inversión en el largo plazo.
Estos tres factores han determinado en forma fundamental la evolución del balance fiscal durante la década pasada. En 2002 el déficit del SPNF llegó a ser de hasta 8.8% del PIB, debido al efecto de la crisis internacional sobre las finanzas públicas y a los costos de la reforma de pensiones, los cuales fueron asumidos por el Tesoro General de la Nación. El año 2003 también fue un año crítico, habiendo llegado el déficit del SPNF a 7.9% del PIB. A partir de 2004 la situación fiscal comenzó a mejorar, inicialmente en forma moderada, reduciéndose el déficit fiscal para ese año a 5.5% del PIB, como resultado de que los mayores volúmenes de exportación de gas a Brasil, que ese año llegaron a llenar la capacidad máxima del gasoducto, y también al hecho que el precio del petróleo en el mercado internacional durante el 2004 fue en promedio un 33% mayor al observado en 2003. El año 2005 la mejoría en las cuentas fiscales fue más notable, habiéndose reducido el déficit fiscal a 2.3% del PIB para ese año. En 2005 el precio del petróleo en el mercado internacional subió en 36.4%. Además, ese año se creó en Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), el cuál empezó a operar y generar recursos adicionales para el Estado a partir del segundo semestre de ese año.
Sin embargo, los mayores efectos de la bonanza del sector de hidrocarburos comenzaron a sentirse a partir de 2006, cuando todos los efectos de mayores volúmenes, precios e impuestos empezaron a operar en forma conjunta. El 2006 fue el primer año en que se tuvo un superávit, el cual llegó a 4.5%, habiéndose incrementado el precio del petróleo en 16.6% para ese año. En 2007 el precio del petróleo volvió a aumentar, esta vez en 9.5%, sin embargo el superávit fiscal se redujo a 1.73% del PIB, debido a que el gobierno aumentó significativamente el gasto público, incluyendo la creación de los diferentes programas de transferencias en efectivo a la población. En 2008 el precio del petróleo subió en 37.7% llegando éste a su máximo nivel en la década, previo al estallido de la crisis internacional. Como resultado, el superávit subió a 3.24% del PIB. En 2009 el precio del promedio del petróleo se redujo en 37.8%, lo que hizo que el superávit fiscal cayó a 0.09%. Finalmente, en 2010 el precio del crudo se recupera en 28.3% haciendo que el superávit fiscal suba a 2% del PIB.
En resumen, el precio del petróleo explica en forma significativa la evolución del balance fiscal en Bolivia, por lo que es necesario tomar en cuenta algunas consideraciones importantes. En primer lugar, la sostenibilidad de las recaudaciones provenientes del sector de hidrocarburos depende en forma directa de la sostenibilidad y potencial del sector de crecer en el futuro, para lo cual será fundamental aumentar las inversiones y ampliar los mercados. En segundo lugar, parte de los recursos provenientes de las exportaciones de gas deberían ser ahorrados en un fondo de estabilización, para asegurar la estabilidad inter-temporal del gasto público y que ésta no cree desequilibrios macroeconómicos. Finalmente, es importante diversificar los ingresos del sector público, para reducir los efectos que sobre las finanzas públicas podría tener la volatilidad en los precios internacionales del petróleo.
(*) Investigador Senior, Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo. El autor agradecería comentarios a:lcjemiom@gmail.com.
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Saludos
Llos precios de los hidrocarburos seguiran en subida ya que el mundo consume mas de los que se descubre, se tiene calculado que el petroleo tendra un a existencia de 40 años, el gas natural 60 años y carbon mineral 400 años, Bolivia tiene con sus reservas, su consumo y sus exportaciones para 18 años la existencia de gas natural y no creo que se descubran megacampus como Margarita, Sabalo y otros.
Considero que es necesario elp superhavit invertir en el sustituto del gas natural como sr la construccion de represas para prodicir energia hidroelectica.
Atte
Agustin Cuellar B