¿Podrá REDD+ revolucionar las políticas para conservar los bosques?

CharlesPalmerPor: Charles Palmer*

La reducción de emisiones por la deforestación y degradación (REDD+), si se implementa y financia a una gran escala en numerosos países alrededor del mundo, promete revolucionar las políticas de bosques y conservación. Sin embargo, aún se tiene mucha incertidumbre sobre el financiamiento a largo plazo y los mecanismos por los que podría llevarse a cabo.

La incertidumbre también incluye la forma precisa del régimen futuro de cualquier REDD+.  La escala de las actividades del proyecto para administrar, proteger e incrementar el stock terrestre de carbono al parecer será coordinada y administrada dentro del marco de las políticas a nivel nacional. Tales marcos han comenzado a emerger, por ejemplo en Guyana. Por lo tanto, los regímenes futuros de REDD+ no deben inclinarse solamente hacia el enfoque de los proyectos de muchas ONGs que operan en países tropicales ni seguir los Mecanismos para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto (CDM).

Hasta ahora, las políticas y actividades que tienen la intención de conservar los bosques tropicales ya sea en Bolivia, Brasil o Indonesia por lo general han sido implementadas de una manera relativamente ad hoc y descoordinada. Por ejemplo, las áreas protegidas, el instrumento político de protección de bosques más ampliamente utilizado son por lo general establecidas por los gobiernos nacionales tal vez con asistencia técnica o financiamiento de agencias internacionales y ONGs. Al mismo tiempo, dentro de muchos países existe por lo general incontables actividades de otro tipo para la conservación  de los bosques financiadas e implementadas por ONGs y agencias internacionales e incluso por sectores privados (por ejemplo, que establecen operaciones eco turísticas) y que operan  bajo la escala de un proyecto. Adicionalmente a las políticas con metas explicitas para la conservación, otras intervenciones políticas a toda escala pueden tener impactos indirectos en el comportamiento en el uso de la tierra dentro de las áreas fronterizas a los bosques ya sea por accidente o por el diseño de tales políticas. Por ejemplo, las políticas para incrementar la productividad agrícola tales como la transferencia tecnológica y de entrenamiento podrían tener un impacto en las tasas de deforestación. Por un lado, la intensificación podría llevar a una menor deforestación pero bajo ciertas condiciones también podría agravar el problema.

En resumen, diferentes actividades y políticas son implementadas por diferentes actores a escalas diferentes que podrían influir de manera directa o indirecta en el comportamiento del uso de la tierra dentro de las áreas fronterizas a los bosques. A nivel nacional, si los marcos de las políticas están bien diseñados y permiten tener suficiente autonomía en la toma de decisiones, podrían  apoyar a una coordinación efectiva de las actividades de los proyectos. Tales marcos podrían también ser utilizados para contabilizar los impactos de las políticas ajenas al REDD+, permitiendo flexibilidad en términos de las políticas implementadas para alcanzar las metas del REDD+. Tal marco, implementado con una visión clara y consistente y diseñado de acuerdo a las condiciones y necesidades específicas de los países, podría potencialmente proveer financiamiento externo a una escala nunca antes vista para las actividades que tengan el objetivo de reducir las emisiones por la deforestación y degradación junto a otros objetivos como la reducción de la pobreza rural.

 

*Dr. Charles Palmer es profesor en el Departmento de Geografia y Medioambiente de London School of Economics. Puede ser contactado por correo: c.palmer1@lse.ac.uk.

 

Este articulo fue publicado primera vez en la revista boliviana «Sociedad que Inspira» No. 17, Agosto 2012.

 

también puedes ver

¿Exactamente cómo combaten los árboles el cambio climático ?

Read it English HERE  Por Tracey Li Mucho se ha escrito sobre la necesidad de …