Precios y crecimiento: una relación aún poco comprendida

Por Carlos Gustavo Machicado *

Estaba a punto de escribir esta publicación sobre el nuevo Código de Familia (denominado Código de las Familias y del Proceso Familiar) y sus implicaciones económicas tanto a nivel micro como macro, pero el post de mi amigo y colega, Mauricio Medinaceli, sobre precios internacionales y crecimiento económico (http://goo.gl/mEhOFE), me hizo recuerdo a unos gráficos que tengo guardados por ahí y que me parecen más interesantes de mostrar en esta oportunidad.

Ciertamente no hay una teoría económica que vincule precios con crecimiento económico, al menos no de manera directa y causal. Siendo más específicos, si quisiéramos buscar una causalidad entre precios internacionales y crecimiento económico, no encontraríamos una relación causal directa y, por ende, sería especular un poco decir que, gracias a los precios internacionales, el crecimiento del PIB en la economía boliviana ha subido o bajado. En realidad, existen otros mecanismos que se activan gracias a los precios que hacen que el PIB suba o baje; más concretamente, los pecios hacen que las exportaciones, en valor o cantidad, suban o bajen y eso sí afecta al PIB.

Sin embargo, algo que es muy particular en la economía boliviana, y no deja de llamar la atención, es la gran correlación que existe entre precios de los principales commodities de exportación y la evolución del PIB, tal como lo muestra Medinaceli y que en esta publicación quiero analizar mostrando series de más largo plazo.

El siguiente gráfico muestra la evolución del PIB por persona en edad de trabajar (PIB entre población económicamente activa o población entre 15 y 64 años) y el precio del estaño desde 1960 a 2013, deflactados por el índice de precios al productor de la economía estadounidense.

Fuente: CEPAL

Como se puede ver, casi por tres décadas (hasta 1987), la evolución del PIB por trabajador seguía la evolución de los precios del estaño, que hasta ese entonces era el principal producto de exportación de la economía boliviana. Calculando el índice de correlación, que tanto nos gusta a los economistas, vemos que entre 1960 y 1987 la correlación entre estas dos variables fue de 0.75 y, si extendemos el cálculo hasta 2013, lógicamente la correlación cae a 0.39, pues el estaño dejó de ser el principal producto de exportación.

La alta correlación evidenciada hasta 1987 nos lleva a concluir que el PIB de Bolivia siguió la evolución del precio del estaño. ¿Qué paso después? Si el gas natural pasó a ocupar el lugar que dejó el estaño, deberíamos observar también una correlación alta. El siguiente gráfico muestra la evolución del precio del gas natural deflactado también por el IPP de EEUU y la evolución del PIB por trabajador.

Fuente: CEPAL

A simple vista, podemos ver que aparentemente el PIB por trabajador siguió la evolución del precio del gas natural. Sin embargo, si calculamos el coeficiente de correlación una vez más, vemos que la correlación entre el precio del gas natural y el PIB por trabajador ya no es tan fuerte; es solo de 0.3; incluso menor que la correlación entre el precio del estaño y el PIB por trabajador después de 1987.

Por tanto, me animaría a concluir que el precio del gas natural no juega el rol que jugaba el estaño y, por lo tanto, una caída de su precio, si bien podría marcar la tendencia de caída del PIB, se esperaría que ésta no sea de una magnitud significativa. Puede ser que existan precios de otros commodities que expliquen de alguna manera la evolución del PIB y puede también que lo correcto sea hacer una análisis de causalidad y no de correlación, pero eso lo dejo para otra oportunidad.

* El autor es Investigador Senior de INESAD, Ph.D. en economía, cmachicado@inesad.edu.bo

 

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One comment

  1. Juan Carlos Zuleta Calderón

    No estoy de acuerdo. Por un lado, el gas natural no desplazó al estaño; la soya, lo hizo, a partir del 95 aproximadamente. Por otro, estoy seguro de que la correlación resultará mucho más alta cuando consideres el período del boom de las materias primas, que empieza alrededor de 2003 y termina el 2014.