Por Carlos Gustavo Machicado *
La novela erótica Cincuenta Sombras de Grey de la autora británica E.L. James publicada en 2011 es la primera entrega de una trilogía que describe la relación entre una universitaria recién graduada, Anastasia Steele, y un joven magnate de negocios, Christian Grey, que recientemente ha sido llevada al cine y en sus pocas semanas de proyección en todo el mundo, excepto en China, Malasia, Indonesia y Kenia, ha cosechado una serie de elogios y también críticas.
Dependiendo de la perspectiva con que se mire la película, ésta puede llegar a ser una gran película o una simple película erótica más. Si uno está buscando una película de amor con una historia romántica, ciertamente ésta no lo es. Si alguien está buscando un mensaje para las relaciones de pareja, tampoco es la indicada. Pero, si alguien está buscando entender un campo de la economía como lo es la Economía de Contratos; esta si es una película sumamente ilustrativa.
La Teoría de Contratos se origina en las fallas de la Teoría de Equilibrio General entre las que destacan las asimetrías de información entre agentes. En la realidad es lógico que los consumidores sepan más de sus gustos que las empresas y que las empresas sepan más de sus costos que el Gobierno. La Teoría de Equilibrio General trata de revelar estas asimetrías de información a través de los precios, pero es lógico pensar que el homo economicus, que tiene una información privada, va a tratar de usar esa ventaja para manipular (ejercer un poder monopólico) y obtener así un beneficio. Este uso racional de la información no es captado por los modelos de equilibrio general y solamente la Teoría de Juegos nos puede ayudar a analizarlo.
De acuerdo a Salanie (1998), en la década de los 70s, varios economistas se enfrascaron en nuevas formas de estudiar las relaciones económicas, usando modelos de equilibrio parcial que capturen la complejidad de las interacciones entre agentes con diferentes tipos de información privada y en contextos institucionales bien definidos. Es así que, usando las herramientas de la Teoría de Juegos, dan origen a lo que hoy se conoce como la Teoría de Contratos.
Volviendo a la película, las Cincuenta Sombras de Grey no es otra cosa que la aplicación de un contrato que describe una relación bilateral entre un agente que tiene toda la información, Christian Grey, y otro que no tiene la información completa (desinformado), Anastasia Steele. Como esta es una situación de monopolio bilateral, no se puede ir muy lejos en el análisis a no ser que se especifiquen los términos en que las partes van a negociar el contrato. Como lo indica Salanie (1998), la negociación bajo incertidumbre es muy compleja porque es difícil definir el concepto de equilibrio a ser usado.
En ese sentido el modelo de Agente-Principal es el instrumento simplificador que elimina esta dificultad asignando todo el poder de negociación a una de las partes. Christian (el Principal) es quien propone un contrato bajo la premisa de “tómalo” o “déjalo” y espera una respuesta “si” o “no”. Anastasia (el Agente) no puede proponer otro contrato. Usando el lenguaje de Teoría de Juegos, Christian es el líder y Anastasia la seguidora quienes juegan un juego de Stackelberg. Asimismo, la aplicación del modelo Agente-Principal a la película es casi perfecta porque el Principal (Christian) trata de maximizar su utilidad manteniendo la utilidad del Agente (Anastasia) fija en un determinado nivel, para así alcanzar un óptimo de Pareto (restringido). Esto es lo que precisamente hace el modelo de Agente-Principal.
Ciertamente se podría añadir algunos elementos a este análisis. Por ejemplo, de la forma como se desenvuelve la película podríamos pensar que el contrato de vuelve dinámico y de hecho Anastasia al final acaba no firmándolo. Por otro lado, la película refleja un caso típico de selección adversa donde el agente no informado tiene información imperfecta de las características del agente informado y se mueve primero.
En fin, no quiero entrar en más detalles ni contar de qué trata la película. Para saber cuáles son los términos del contrato, la dinámica del mismo, el concepto de maximización de utilidad (óptimo de Pareto) que manejan cada uno de los agentes, y como se desenvuelve la trama o el Juego, recomiendo ver la película.
Salanié, Bernard (1998) The Economics of Contracts: A Primer. The MIT Press, Cambridge Massachusetts.
* El Autor es Investigador Senior de INESAD, Ph.D. en Economía, cmachicado@inesad.edu.bo
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