Documentos por acá, formularios por allá, largas filas que parecen nunca terminar y el común denominador: rostros de frustración, confusión y cansancio de muchos extranjeros que desean alargar su estadía en nuestro país más allá de los 90 días calendario permitidos anualmente.
En la gestión 2013 se registraron más de 750.000 visitantes extranjeros en nuestro país. Cada uno gastó en promedio USD 61 por día, o USD 624 por visita, lo que significa que han dejado USD 557 millones en nuestro país (INE, Estadísticas de Turismo 2008 – 2013). No obstante, los ciudadanos extranjeros que ingresan con una visa de turismo pueden permanecer en Bolivia como máximo durante 90 días calendario al año, independientemente del grupo al que pertenezca su país.[1] (Decreto Supremo Nro. 2097, Art. 9).
El ingreso al país para los ciudadanos de los grupos 2 y 3 es más complicado dada la cantidad de documentos que deben presentar para solicitar sus visas en alguna representación consular cercana a sus países (Ver Decreto Supremo Nro. 1923, art. 10 y 11). En caso de que estos ciudadanos no pudieran acceder a una representación consular, pueden obtener la visa de turismo o visita directamente en los puestos de control fronterizo de Bolivia. Sin embargo, los ciudadanos del grupo 3 requieren previamente una autorización fundamentada de la Dirección General de Migración.
Si el ciudadano extranjero deseara permanecer por más tiempo en Bolivia deberá tramitar la Visa correspondiente y obtener todos los documentos solicitados. La obtención de estos documentos en muchos casos implica largas horas de espera en las oficinas de instituciones públicas (F.E.L.C.C.; F.E.L.C.N., INTERPOL y otras) y, en algunos casos, más de una visita. Por lo que la secuencia de trámites que debe realizarse y la lista de documentos solicitados para cada caso, parece ser interminable y es desde ya desalentadora. [2]
Por otro lado, podría considerarse que desincentiva el logro de los objetivos del turismo enmarcados de manera general en: la promoción, desarrollo y fomento del turismo interno, y al fortalecimiento de la identidad plurinacional y las riquezas inter e intra culturales de nuestro país. Adicionalmente, podría afectar la generación de ingresos económicos y empleo que contribuyen al crecimiento de la actividad turística y al Vivir Bien de las bolivianas y bolivianos (Ley Nro. 292, Art. 3).
Finalmente si se considera que los ciudadanos de los Estados Unidos son aquellos que visitan nuestro país en mayor número (por vía aérea) y los de Israel se encuentran entre los primeros 25 países, para dar un ejemplo, la clasificación establecida para los países y todos los trámites y documentos que deben reunir induce a cuestionarse lo siguiente: ¿No se verán afectados los objetivos establecidos para la nueva marca “Bolivia te espera, donde lo fantástico es real”? y ¿cuál sería el mecanismo que permita integrar y simplificar los trámites y servicios prestados por las instituciones públicas que atienden las solicitudes de los ciudadanos extranjeros?.*
[1] Este Decreto establece la siguiente clasificación para países: Países del Grupo I: No requieren visa de ingreso por turismo o visita, para su entrada a territorio boliviano; Países del Grupo II: Requieren visa de ingreso por turismo o visita, para su entrada a territorio boliviano; Países del Grupo III. Requieren visa de ingreso por turismo o visita previa verificación de requisitos por la dirección General de Migración, para su entrada a territorio boliviano. Acceda a la lista completa de países.
[2] Acceda a la lista de requisitos para solicitar la permanencia transitoria en Bolivia y documentación requerida por otras instancias públicas (F.E.L.C.N., F.E.L.C.C. e INTERPOL).
La autora es Coordinadora de Incidencia y Relacionamiento Institucional de INESAD, Estudiante de Doctorado en economía, nzegarra@inesad.edu.bo
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Muy interesante el articulo; pero creo que si en Bolivia es difícil en el espacio Schengen es imposible y obtener inclusive una visa de turismo ya tacha en lo ridículo. Habrá realmente que pensar como se puede facilitar la vida de los turistas en todo el mundo.