El debate político sobre como se deberían tomar decisiones dentro de la Asamblea Constituyente, hasta el momento, ha estado enmarcado en argumentos políticos por no decir demagógicos con respecto a las ventajas y desventajas que tienen las reglas de decisión social, de la mayoría absoluta y los 2/3. Este debate no ha sido nada constructivo y más bien ha aumentado la incertidumbre con respecto a los verdaderos objetivos de la Asamblea.
La Teoría de Elección Social nos da los lineamientos básicos para analizar lo que se denominan Reglas de Decisión. El objetivo en este sentido de la sociedad y en si de la Asamblea Constituyente no es tomar una decisión, sino crear una regla que permita tomar decisiones en cualquier situación. De hecho la mayoría absoluta y los 2/3 son Reglas de Decisión Social.
Al definir estas reglas hay dos supuestos fundamentales que se deben tomar en cuenta:
1.El punto de partida son los individuos y no la sociedad o grupos sociales (1)
2.Se contempla un conjunto de alternativas sociales e individuos que tienen preferencias muy bien definidas sobre estas alternativas.
Precisamente, el problema actual y crítico de Bolivia es que estos supuestos no se cumplen.
Cuando se consideran Preferencias Sociales sobre dos alternativas, como podría ser el caso de la Asamblea donde se votará por aprobar o no un artículo, la Regla de Decisión Social debe cumplir cuatro propiedades deseables (2):
1.Principio de Pareto.
2.Anonimidad.
3.Neutralidad entre alternativas.
4.Monotonicidad.
Estas cuatro propiedades son las ideales que una Regla de Decisión Social debe cumplir (3). El principio de Pareto dice básicamente que se debe respetar la unanimidad de preferencias estrictas, el de anonimidad establece que se debe tratar a todas las personas por igual. Neutralidad se refiere a tratar todas las alternativas por igual, sin que una tenga más validez que la otra y monotonicidad implica que las preferencias de la sociedad deben prevalecer a las preferencias individuales.
Es fácil ver, por ejemplo, que la dictadura viola el principio fundamental de la anonimidad, puesto que no se esta respetando las preferencias de los individuos sino solamente la de un individuo, en este caso el dictador. Asimismo la oligarquía, que es cuando un grupo de personas toma decisiones, viola también el supuesto de anonimidad.
Estas cuatro propiedades se encuentran muy bien resumidas en el denominado Teorema de May, que dice que si solo existen dos alternativas una regla de agregación de preferencias satisface las propiedades de anonimidad, neutralidad y monotonicidad si y sólo si es la regla de elección por mayoría. De hecho al satisfacer estas tres propiedades también satisface la propiedad de Pareto.
La regla de 2/3 que se denomina una regla de mayoría calificada es también paretiana pero en un sentido débil, pues al momento de tomar decisiones impide que estas se hagan con más frecuencia. Si la mayoría calificada dice una cosa, la mayoría absoluta dirá lo mismo pero no al revés. De hecho con mayoría se pueden tomar decisiones con más frecuencia y este es un buen argumento utilizado por el oficialismo.
¿Donde esta el problema entonces? El problema esta en los supuestos iniciales que se deben cumplir para que cualquiera de estas reglas sean validas. En primer lugar el punto de partida deben ser los individuos y a esto se le debe añadir el principio de anonimidad donde todos los bolivianos y bolivianas deben ser tratados(as) por igual. No existen grupos sociales, partidos políticos, movimientos cívicos, grupos «originarios» ni grupos «no originarios» cuyas preferencias sean más fuertes y validas que las de otros. Mas aún si se esta en democracia todos los individuos tienen derecho a establecer sus preferencias de manera libre soberana y todas ellas son igual de validas.
Con respecto al segundo supuesto los individuos tienen que tener preferencias muy bien definidas sobre el conjunto de alternativas y para que esto suceda es menester que la sociedad conozca perfectamente las alternativas existentes. Y aquí creo que de hecho ya se partió mal en la elección de Asambleístas, porque nadie, al momento de votar, sabía exactamente cuales eran las propuestas de Constitución que cada asambleísta esta yendo a defender, y de hecho hasta el momento nadie sabe, ni los mismos Asambleístas que Constitución quieren definir. Esto lleva a mucha especulación, esto a su vez se traduce en incertidumbre y falta de credibilidad, lo que en definitiva esta generando un quiebre de la Regla de Decisión, pues se esta volviendo esto mas a una situación donde la izquierda (grupo oligárquico) quiere imponer un esquema que no se sabe cual es, y la derecha (grupo oligárquico) quiere defender un esquema que tampoco se sabe cual es.
En resumen, ambas reglas tienen argumentos teóricos muy fuertes a su favor, el problema radica en el contexto en el cual se las quiere desarrollar, que no es el más adecuado, porque no se sabe cual es la visión de país que se vislumbra y por otro lado es un contexto demasiado politizado, guiado más por idealismos y romanticismos que por ideas científicas y coherentes con una sociedad que quiere cambiar, superar sus traumas y desarrollarse en un mundo cada vez más globalizado.
(*) Researcher at the Institute for Advanced Development Studies, La Paz, Bolivia. The author happily receives comments at the following e-mail: cmachicado@inesad.edu.bo .
(1) Este es un supuesto fundamental, lastimosamente no compartido por otras Ciencias Sociales
(2) Shepsle, K.A. & M.S. Bonchek (2006) «Analyzing Politics: Rationality, Behavior and Institutions», (http://www.wwnorton.com/college/polisci/analyzing/webbook/home.html )
(3) Existen también las propiedades de transitividad, cuasitransitividad , acíclicidad e independencia de alternativas que serán relevantes cuando se consideran mas de dos alternativas.
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