No podemos ignorar la transición epidemiológica en Bolivia

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Por: Boris Branisa, Ph.D.

En un post anterior sobre la transición demográfica en la que está inmersa Bolivia, planteábamos la necesidad de considerar en nuestra sociedad más el largo plazo a la hora de entender la realidad nacional y reflexionar sobre las mejores decisiones de cara al futuro. Esta reflexión partía del hecho que el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia lamentaba públicamente que por falta de orientación no se haya invertido lo suficiente en su momento en la construcción de hospitales en general y en especial en la construcción de hospitales para atender a enfermos con cáncer (link 1 – El Deber , link 2 – Página Siete, link 3 – El Diario). En esta línea, deseo referirme en este post a otra de las transiciones fundamentales que estamos viviendo y que no recibe aún la atención necesaria en el país: la transición epidemiológica.

Desde hace algún tiempo, los patrones de mortalidad y morbilidad de los seres humanos han ido cambiando en el mundo. Estos cambios se conocen como transición epidemiológica (Omran 1971, 1982). La teoría de la transición epidemiológica formulada por Omran (1971) se centra en el cambio complejo en los patrones de salud y enfermedad, la interacción entre estos patrones y sus determinantes y consecuencias. Algunas de las principales características de la transición incluyen un descenso en la mortalidad, un aumento en la esperanza de vida, así como un cambio en las principales causas de mortalidad y morbilidad de enfermedades infecciosas y parasitarias a enfermedades no transmisibles, crónicas y degenerativas. Por supuesto, como lo discuten varios autores, como Caldwell (1993), la transición epidemiológica está relacionada con la transición demográfica y la transición nutricional, siendo parte de una transición más amplia denominada transición de la salud.

Benziger et al (2016) señalan, por ejemplo, que las enfermedades no transmisibles representan en la actualidad más de la mitad de la carga mundial de morbilidad; que las enfermedades cardiovasculares representan aproximadamente la mitad de las muertes por enfermedades no transmisibles; y que la mayoría de las muertes por enfermedades cardiovasculares ocurren en países de ingresos bajos y medios.

La figura 1 permite hacernos una idea de algunos de los cambios relevantes para Bolivia, considerando el pasado reciente y concretamente el periodo 2005 a 2016, detallando las 10 principales causas de muerte en el país. Es interesante notar que en 2005, de las 10 principales causas de muerte en el país, 3 eran clasificadas como “enfermedades transmisibles, maternas, neonatales y de la nutrición”; 6 como “enfermedades no transmisibles”; y una como “lesiones”. Once años después, en 2016, de las 10 principales causas de muerte en el país, 2 son clasificadas como “enfermedades transmisibles, maternas, neonatales y de la nutrición”; 7 como “enfermedades no transmisibles”, y una como “lesiones”.

Vale la pena destacar algunos cambios en Bolivia entre 2005 y 2016. Por un lado hay algunas causas que ya no son tan significativas como antes. Por ejemplo las complicaciones de parto prematuro, que ocupaban el puesto 4 en 2005, están el puesto 10 en 2016; y las enfermedades diarreicas, que ocupaban el puesto 10 en 2005, aparecen en el puesto 21 en 2016. Por otro lado, hay causas que ahora figuran entre las 10 principales y que antes no aparecían en dicha lista.  Por ejemplo la diabetes, que ocupaba el puesto 11 en 2005, está en el puesto 5 en 2016; y la enfermedad de Alzheimer, que ocupaba el puesto 13 en 2005 y figura en el puesto 8 en 2016.

Figura 1: Bolivia. 10 principales causas de muerte en 2016 y porcentaje de cambio entre 2005 y 2016, todas las edades, número

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Fuente: Extraído de www.healthdata.org/bolivia.

Si además de las muertes consideramos las discapacidades, es interesante preguntarse cuál ha sido el cambio en Bolivia en cuanto a las 10 principales causas de Años de Vida Saludable perdidos (AVISA). Constatamos en la figura 2 un patrón similar al de las causas de muerte: 7 de las 10 principales causas son las “enfermedades no transmisibles”, mientras que 2 son “enfermedades transmisibles, maternas, neonatales y de la nutrición”; y una es “lesiones”. Es además llamativo que si observamos los cambios entre 2005 y 2016, para 6 de las “enfermedades no transmisibles” se constata un aumento, mientras que para las 2 “enfermedades transmisibles, maternas, neonatales y de la nutrición” se registra un descenso.

Figura 2: Bolivia. 10 principales causas de Años de Vida Saludable perdidos (AVISA) en 2016 y porcentaje de cambio entre 2005 y 2016, todas las edades, número

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Fuente: Extraído de www.healthdata.org/bolivia.
La figura 2 nos recuerda, sin embargo, que todavía en 2016 las dos principales causas de Años de Vida Saludable perdidos (AVISA) son justamente las dos “enfermedades transmisibles, maternas, neonatales y de la nutrición” que aparecen en la lista: Infecciones respiratorias bajas y complicaciones de parto prematuro. Esto implica que el país tiene que encarar como un doble desafío el aumento de las enfermedades no transmisibles y sus consecuencias, sin descuidar las enfermedades transmisibles, maternas, neonatales y de la nutrición, que siguen siendo muy importantes, tal como se discute en Branisa et al. (2014) y en el capítulo sobre salud  (Andersen et al., 2016) del libro El ABC del Desarrollo en Bolivia de la Fundación INESAD.

Este doble desafío tiene que estar presente a la hora de asignar recursos, tanto públicos como privados, al tema de la salud en el país, no solamente en el corto y mediano plazo, sino anticipando los cambios que nos esperan en el largo plazo.  Para esto es fundamental estudiar detalladamente las características propias de Bolivia, y no basarnos únicamente en teorías y observaciones existentes para otros contextos.

Referencias

Andersen, L.E., Branisa, B. , Cardona, M. (2016). «S – Salud,» en: Andersen, L.E., Branisa, B. y Canelas, S. (eds.), 2016. «El ABC del desarrollo en Bolivia,» INESAD ebooks, Institute for Advanced Development Studies.

Benziger, C. P., Roth, G. A., y Moran, A. E. (2016). The global burden of disease study and the preventable burden of NCD. Global heart, 11(4), 393-397.

Branisa, B., Cardona, C., Johannsen, J., y Buscarons, L. (2014) Análisis descriptivo del estado de salud de la población boliviana y del sistema de salud en Bolivia. Manuscrito no publicado.

Caldwell, J. C. (1993). Health transition: the cultural, social and behavioural determinants of health in the Third World. Social Science & Medicine, 36(2), 125-135.

Omran, A. R. (1971). The Epidemiological Transition: A Theory of the Epidemiology of Population Change. Millbank Memorial Fund Quarterly, 49, 509-538.

Omran, A. R. (1998). The epidemiologic transition theory revisited thirty years later. World health statistics quarterly, 51(2-4), 99-119.

 

*Investigador Senior de INESAD, bbranisa@inesad.edu.bo. Las opiniones expresadas en los artículos del Blog Desarrollo Sobre la Mesa pertenecen a los autores y no necesariamente reflejan la posición oficial de la Fundación INESAD.

 

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