La poca capacidad de la economía boliviana para crear empleos es sin lugar a duda, la principal barrera para que el país pueda superar en forma efectiva el problema de extrema pobreza que afecta a la mayor parte de la población boliviana. Las reformas estructurales ejecutadas en los años 90 estuvieron enfocadas en sectores intensivos en capital, como es el caso de los hidrocarburos, telecomunicaciones, energía eléctrica y sector financiero, por lo que no tuvieron un gran impacto en la generación de empleos.
La generación de empleos productivos, que no signifique absorción de supernumerarios en empresas y reparticiones del estado, requiere incrementar sustancialmente la tasa de inversión.
Desarrollo Sobre la Mesa Debatiendo abiertamente temas críticos sobre el desarrollo de Bolivia
Bolivia confronta grandes desafíos para crear empleos de calidad en lo relativo a la generación de «ingresos adecuados» para el sustento familiar así como la aplicación de derechos laborales, estabilidad y seguridad. El tema laboral, sin embargo, no ha sido seriamente encarado por los varios gobiernos de turno y la dinámica privada – población y empresas – tampoco ha podido generar resultados satisfactorios en el mercado de trabajo. Surgen entonces varios cuestionamientos; entre ellos, ¿Cuales han sido las características del mercado laboral?, ¿Cómo han sido afectadas por las reformas económicas y sociales aplicadas?, ¿Cómo podría efectivamente promoverse empleos de mejor calidad?