
En días pasados, el Gobierno de Estados Unidos suspendió las preferencias arancelarias derivadas del ATPDEA a Bolivia, en un escenario de irreverencias diplomáticas que tuvieron sus secuelas.
Las exportaciones bajo el ATPA/APTDEA, sin embargo, ya habían caído desde 2007, como fruto de la incertidumbre sobre la renovación del Acuerdo: Las ventas bajaron de 172.1 millones de USD en 2006 a 153.3 millones de USD en 2007 (ver Gráfico 1).
Gráfico 1: Exportaciones bajo el ATPA/ATPDEA (En millones de USD)

Fuente: Elaboración propia con base a información de International Trade Comission.
Las consecuencias económicas de la no-renovación del ATPA/ATPDEA ya estuvieron reflejándose (ceteris paribus) no solamente en un menor volumen de exportaciones, sino también de ingresos y empleo. En particular, las repercusiones sobre las fuentes de trabajo han sido tema de debate en los ámbitos públicos y empresariales, por su gran importancia social y económica; ya que provocaría pérdidas de empleos, mermando su calidad (1).
Pese a la relevancia del tema, sin embargo, las cifras sobre la generación de empleos han sido variadas y altamente dispersas. A nivel estatal, UDAPE – basada en una muestra de empresas exportadoras – estimó 9,604 empleos directos e indirectos (estos últimos generados a partir de los requerimientos de consumo intermedio nacional) para el año 2005 (2). Cifras alternativas oscilan entre un máximo de 100,000 en 2005, pasando por 50,000 (Confederación de Empresarios Privados) y llegando a 25,000 empleos entre directos e indirectos (Instituto Boliviano de Comercio Exterior) en 2007 (3). En los últimos casos, no obstante, no se conocen las formas de estimación.
La gran dispersión en las cifras ciertamente genera aún mayores dudas sobre ¿Cuán importante ha sido el ATPA/ATPDEA en término de empleos? Afortunadamente, la literatura económica ha desarrollado una metodología para estimar el uso del empleo a partir de los requerimientos de insumos. En particular, el empleo directo derivado de las exportaciones de, por ejemplo, chompas puede deducirse conociendo la cantidad de empleo que se requiere para producir una unidad de chompa y multiplicándola después por el volumen de exportaciones. El empleo indirecto, derivado del consumo intermedio nacional utilizado para la producción de chompas, es estimado calculando el empleo (directo e indirecto) utilizado por ese consumo intermedio por unidad de chompa y posteriormente también multiplicado por el volumen de exportaciones (4).
El Gráfico 2 expone los resultados de las estimaciones para el período 1992-2007. De manera coincidente al volumen de exportaciones (2.09 millones de USD) al inicio de la vigencia del Acuerdo, se utilizaron apenas 753 fuentes de trabajo (entre directas e indirectas) bajo el ATPA. La renovación del Tratado en 2002 – que amplió las preferencias arancelarias a bienes con ventajas comparativas en el país como textiles y confecciones – no solamente se refleja en significativos aumentos de las exportaciones (ver Gráfico 1) sino también de fuentes de trabajo. El año 2006 sería el de mayor uso de empleos: Aproximadamente 26,132 directos y 17,541 indirectos, llegando a un total de 43,673. Posteriormente, y como ya se mencionó, la posible no-renovación del Acuerdo ya habría provocado una caída en las fuentes de trabajo entre 2006 y 2007; de 9,594 empleos directos y de 6,509 indirectos.
Gráfico 2: Empleos Directos e Indirectos Generados Bajo el ATPA/ATPDEA

Fuente: Elaboración propia con base a información de International Trade Comission y al Instituto Nacional de Estadística.
La importancia del ATPA/ATPDEA en términos de empleos urbanos también puede ser analizada a través de su participación en el mercado laboral. A nivel agregado, su incidencia es relativamente baja: 1.7% de la población ocupada en 2006 y 1.0% en 2007%. Tomando en cuenta, sin embargo, que el empleo generado por el ATPA/ATPDEA está concentrado principalmente en el sector de manufacturas (91.2% en 2006 y 88.9% en 2007) se presentan participaciones más significativas: 9.6% en 2006 y 5.8% en 2007.
Finalmente (tomando en cuenta la información de la primera parte del Artículo, (El Tratado de Libre Comercio ATPA/ATPDEA) es importante comentar que algunas empresas que exportan bajo el ATPDEA manifestaron que contarían eventualmente con alternativas de exportación. Sin embargo, la compensación llegaría a apenas el 33.9% de las exportaciones totales; lo que podría relacionarse con una pérdida efectiva de aproximadamente el 60% de empleos, manifestándose ya a partir del año 2007. Adicionalmente, también será importante tomar en cuenta las pérdidas de oportunidades de mercado y de empleos que serán difíciles de ser compensadas.
(*) Associated Researcher, Institute for Advanced Development Studies, La Paz, Bolivia. The author happily receives comments at the following e-mail: bmuriel@mpd.ucb.edu.bo.
(1) De acuerdo al estudio de Muriel y Barja (2006) «Inserción Internacional en Bolivia: Estrategias, Resultados y Perspectivas», Maestrías para el Desarrollo, los ingresos laborales de los empleados y obreros de las empresas exportadoras son alrededor del 50% más altos que de aquellas no exportadoras.
(2) Ver Gabriel Loza T. G.; H. S. Zambrana y C. González B. (2006), «El ATPDEA: Un Análisis de situación y Perspectivas», Ministerio de Planificación del Desarrollo Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas, Nota de Coyuntura Nº 3.
(3) Ver «El Nuevo Día» (21/04/2006),»Hoy Bolivia» (05/04/2006), «La Razón» (27/11/2008) y www.cepd.org.bo.
(4) El lector que esté interesado en el detalle de la metodología puede encontrarla, por ejemplo, en Terra, M. C y B. Muriel H. (2007). «Sources of Comparative Advantages in Brazil,» Economics Working Papers (Ensaios Economicos da EPGE) 658, Graduate School of Economics, Getulio Vargas Foundation (Brazil).
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