En 2006, el Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) puso en vigencia el Plan Nacional de Desarrollo (PND): Bolivia digna, soberana, productiva y democrática para vivir bien 2006-2011, el cual plantea la estrategia del gestión del gobierno en las áreas económica, social, de relaciones internacionales y democrática-institucional.
El PND establece los principios fundamentales de la visión de desarrollo del gobierno del MAS, los cuales difieren en forma esencial de la visión de desarrollo que había estado vigente en el país entre 1985 y 2005. Además de introducir una serie de conceptos como es el caso del Vivir Bien, la multi-culturalidad, la multi-dimensionalidad, etc., el PND retorna a la visión del Estado como el agente fundamental que lidera la actividad económica, la inversión y la generación de empleo; mientras que en el modelo de desarrollo vigente hasta el 2005 este papel le correspondía en forma fundamental al sector privado.
Desarrollo Sobre la Mesa Debatiendo abiertamente temas críticos sobre el desarrollo de Bolivia
El Fondo de Población de las Naciones Unidas está proyectando que la población boliviana llegará a 14,5 millones para el 2050, que es aproximadamente 4,8 millones más de lo estimado para el año 2010, y la población en edad de trabajar (PET) tendrá una participación del 67,5%. Estas cifras proyectan una favorable relación entre población pasiva o dependiente (viejos y jóvenes) y población potencialmente activa (adultos) y, por lo tanto, una disminución en la tasa dependencia: del 68% al 48% en los próximos 40 años, como se puede apreciar en la Figura 1.
Constantemente la gente se pregunta si la política adoptada por el Banco Central de fijar el tipo de cambio es una buena o mala idea. La respuesta a esta interrogante, sorprendentemente, no se encuentra en el Banco Central o en la Política Monetaria, más bien se encuentra en el lado del Gobierno o de la Política Fiscal. Para entender esto pensemos en un modelo muy sencillo desarrollado por Krugman (1979)