En la década de los 60, Chenery (1) escribió acerca de las brechas que restringían el crecimiento económico en los países en desarrollo. El identificaba 2 brechas importantes: i) la brecha del ahorro, es decir, los países en desarrollo no generaban suficiente ahorro para financiar mayores niveles de inversión que les permitiera crecer a tasas más elevadas; ii) la segunda brecha identificada era la de divisas, es decir, los países en desarrollo tenían escasez de divisas para importar bienes de capital, bienes que no producían y tenían que ser importados, por lo que al no existir suficientes divisas, la inversión se veía restringida y por lo tanto la capacidad de la economía de crecer a mayores tasas. Según el modelo de 2 brechas de Chenery, el nivel de inversión iba a estar determinado por la brecha más restrictiva.
Turbulencia Económica
Hace años que la economía de los Estados Unidos asombraba por la robustez de su crecimiento, resistiendo la subida de los precios del petróleo y el histórico déficit en cuenta corriente. Sin embargo, esta fortaleza parece haber llegado a su fin de la mano de una fuerte subida de las tasas de morosidad del crédito hipotecario subprime.
La crisis subprime, como se la ha denominado, se origina en los problemas de pago de créditos hipotecarios entregados a personas de alto riesgo. Por tratarse de créditos con mayor riesgo, el interés asociado es más elevado que en los préstamos personales y las comisiones de los bancos y entidades financieras son considerablemente mayores.
Democracia, Inestabilidad Política y Desarrollo en Bolivia
Los bolivianos, al celebrar nuestros 25 años de vida en democracia debemos volver a recordar los pilares fundamentales que componen el sistema democrático, la aplicación de sus instrumentos y el efecto que generan sobre el desarrollo de Bolivia.
Definitivamente, la fase más complicada de cualquier democracia siempre ha sido y será el definir y aplicar las instituciones e instrumentos políticos necesarios para una verdadera democracia (1), para el caso de una escala a nivel país, las cuales se constituyen en sus pilares fundamentales, mismos que pueden ser brevemente descritos y analizados en el marco de la realidad nacional:
¿Por qué no crecemos igual que China?
Cuando se piensa comparar Bolivia con China, la divergencia que se viene primero a la mente es la cantidad de bolivianos versus la cantidad de chinos. En efecto, la población del país representa cerca al 0.7% de la China. Sin embargo, el crecimiento económico de las últimas décadas se expone como una segunda diferencia significativa: durante 1978-2004, el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita año de Bolivia fue de aproximadamente -0.15% en contraste con China que registró una tasa de 8.3%; en 1978 el ingreso per cápita del país representaba 4.7 veces el de China y ya en 2004 este nivel cayó a cerca de 0.6.
Política Fiscal Anticíclica para Prevenir Crisis
Uno de los factores que ha permitido mantener la estabilidad macroeconómica durante los años 90, ha sido el mantener niveles de déficit fiscal relativamente bajo control. Sin embargo, a partir de 1999, el balance fiscal ha sido afectado por factores cíclicos exógenos al manejo de la política fiscal, que han contribuido a incrementar significativamente el déficit fiscal, o a revertirlo y generar un superávit como el observado en 2006. Por supuesto han existido otros factores, como la reforma de pensiones o el congelamiento de los precios internos de los carburantes, que han contribuido a aumentar el déficit, pero éstos son claramente atribuibles al manejo fiscal.
¿Qué equitativo es la distribución del IDH?
La distribución de los recursos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), creados mediante la Ley 3058, ha sido un tema de mucha controversia durante la discusión de esta Ley en 2005. De acuerdo a la misma, el IDH equivale al 32% del valor de la producción de hidrocarburos en el país, es decir de la producción de petróleo, gas natural y GLP, tanto para la venta en el mercado interno como para las exportaciones. Según la Ley 3058 y los decretos supremos que la reglamentan, la distribución del IDH debe ser realizada tomando en cuenta los siguientes criterios:
El Huracán Katrina y la Calidad del Aire en Bolivia
A finales de agosto de 2005, el huracán Katrina impactó en las costas del estado de Luisiana. Como resultado, Nueva Orleans quedó sumergida prácticamente en su totalidad.
Una de las grandes pérdidas económicas provocadas por el huracán tiene que ver con la inmensa cantidad de vehículos que quedaron sumergidos bajo el agua, que se calculan en más de 250,000 unidades (1).
Los vehículos al estar sumergidos en agua salada, no sufrieron grandes daños en cuanto a su apariencia externa, pero si, profundos daños en sus sistemas electrónicos y anticontaminación. La pregunta que sale a todas luces es: ¿Dónde están estos vehículos?
Determinantes del Crecimiento en Bolivia
La variable fundamental que ha incidido en un reducido crecimiento de la economía boliviana, ha sido, sin duda, el bajo nivel de inversión observado a lo largo del tiempo. La tasa de inversión se ha mantenido por debajo del 15% del PIB en la mayoría de los años durante el período 1980-2006, con excepción de los años 1999, 2000 y 2001, cuando la tasa de inversión alcanzó niveles cercanos o por encima del 20%. En 1998, la tasa de inversión fue de 23,4% del producto.
La Enfermedad Holandesa en Bolivia
Una de las características del comportamiento de la economía boliviana en los últimos años ha sido el incremento de la inflación y la tendencia a una apreciación del tipo de cambio. El incremento de los ingresos de recursos externos, debido a los ingresos de exportación de gas y minerales, las remesas de los bolivianos que residen en el exterior y la expansión de la economía de la coca, han creado una mayor demanda interna, tanto pública como privada, lo cual ha tendido a incrementar la inflación interna. Por otra parte, la abundancia de recursos externos está generando presiones para que se aprecie el tipo de cambio.
Metas de Inflación en Bolivia
La semana pasada, el Banco Central de Bolivia realizó una jornada de reflexión y discusión sobre «Las Metas de Inflación en una Economía Dolarizada».
La denominada «Metas de Inflación» (MI) es un esquema para la conducción de la política monetaria caracterizada por: i) el anuncio público de una tasa objetivo cuantitativa oficial (o rango objetivo) para la inflación para uno o más períodos, y por el reconocimiento explícito que una inflación baja y estable es el objetivo principal de largo plazo de la política monetaria; y ii) por los esfuerzos vigorosos para comunicar al público los planes y objetivos de las autoridades monetarias, y en algunos casos, los mecanismos que fortalecen la responsabilidad del Banco Central para lograr esos objetivos.
Desarrollo Sobre la Mesa Debatiendo abiertamente temas críticos sobre el desarrollo de Bolivia