Por Beatriz Muriel H, Ph.D. *
A los adversos a la globalización, lamento mucho informales que ésta llegó -y hace muchos siglos atrás- para quedarse. La tenemos en la ropa que usamos, en los electrodomésticos que compramos, en el transporte, en las telecomunicaciones y …, dicho de otra manera, “hasta en la sopa”. Al respecto, al explicar la globalización en mis clases de comercio internacional -que es polémica hasta en su misma conceptualización- la forma más sencilla ha sido ejemplificarla con el fútbol; siguiendo iniciativas interesantes como la de Branco Milanokic, “Aprendamos Globalización del Futbol” (www.project-syndicate.org).
Bajo el esquema de un proceso económico-productivo la analogía entre globalización y futbol puede ser explicada en tres etapas: producción, ventas y consumo.
La producción del fútbol necesita esencialmente un tipo de trabajo “futbolistas”, los cuales tienen una movilidad internacional sorprendente (movimiento de factores de producción entre países), principalmente si están “bien calificados”. Por ejemplo, varios africanos y latinoamericanos son fácilmente contratados en equipos europeos y buena parte de los clubes relevantes tienen futbolistas de todas partes del mundo. Al respecto, la valoración de “las habilidades” llega a ser tan importante que al final varios de ellos se nacionalizan para participar en Copas Mundiales, como en el caso de Brasil 2014. Aún más, muchos capitanes son también movilizados de un país a otro para participar en los diferentes procesos productivos del fútbol. Leer Más »